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Congresos

XIX Congreso de la Internacional Socialista, Berlín

15-17 de septiembre de 1992

Libertad y Solidaridad en un Mundo en Cambio

 

El Congreso de la Internacional Socialista, celebrado en Berlín los días 15 al 17 de septiembre de 1992, contando con el Partido Socialdemócrata de Alemania como anfitrión, reunió a más de seiscientos delegados de más de ciento cincuenta partidos y organizaciones de todo el mundo.

 

Los partidos miembros y los invitados, al reunirse en el histórico edificio del Parlamento de Berlín con ocasión del XIX Congreso de la Internacional Socialista, lo hicieron en un mundo transformado desde el último Congreso que había tenido lugar en Estocolmo en 1989, y en una ciudad particularmente simbólica de esa transformación.

El XIX Congreso fue abierto por el Vicepresidente de la IS Felipe González. Los delegados recibieron la bienvenida a Berlín de parte de Björn Engholm, líder del Partido Socialdemócrata de Alemania.

Un mensaje del Presidente de la IS Willy Brandt, ausente de la reunión debido a la gravedad de su enfermedad, fue leído a los delegados por el Vicepresidente de la IS Hans-Jochen Vogel.

Después de tres días de debates bajo el tema general de ‘Libertad y Solidaridad en un Mundo en Cambio’, abordando algunos de los grandes temas de preocupación para los socialistas democráticos hoy día, el Congreso adoptó documentos de políticas que guiarán el trabajo de la Internacional en los próximos tres años.

Las cuatro declaraciones del Congreso, que corresponden a los principales puntos de la agenda, se centraron en ‘La Social Democracia en un Mundo en Cambio’, ‘La Economía Mundial’, ‘El Medio Ambiente y un Desarrollo Sostenible’, y ‘Minorías y Derechos Humanos’.

El Congreso adoptó asimismo una amplia resolución delineando nuestra posición y confirmando el compromiso de la Internacional Socialista con la paz y el desarme, con los derechos humanos, con las cuestiones que afectan a las diferentes regiones, y con el reforzamiento de las instituciones internacionales.

Líderes de partidos de la IS de todos los continentes pronunciaron discursos de introducción a los principales temas del Congreso. Un número de invitados, que incluyó al ex Premier Soviético Mikhail Gorbachov, se dirigieron también al Congreso.

Al ser el más alto órgano estatutario de la Internacional Socialista, el Congreso aprueba las solicitudes de membresía. El número de países representados en el XIX Congreso reflejó el creciente interés mundial en nuestro trabajo y los muchos partidos que hoy buscan tener contactos más estrechos con la Internacional, y en esta ocasión el Congreso admitió un número de nuevos partidos como miembros, y otorgó asimismo la membresía plena a algunos partidos consultivos. El Congreso acordó igualmente establecer una nueva categoría de observador (Lista de nuevos miembros y cambios de status).

El XIX Congreso vio el retiro de Willy Brandt, Presidente de la IS durante 16 años, y la elección de Pierre Mauroy, ex Primer Ministro de Francia, como nuestro nuevo Presidente. En su discurso de aceptación, Pierre Mauroy dejó sentada su visión de la Internacional Socialista de hoy y sus prioridades para nuestro trabajo en los años venideros, y rindió tributo a los grandes logros de su antecesor.

La Primera Ministra de Noruega Gro Harlem Brundtland fue elegida como primera Vicepresidenta de la Internacional, y el Congreso eligió otros 24 Vicepresidentes.

El Congreso reeligió como Secretario General a Luis Ayala, quien se ha desempeñado en ese cargo desde el Congreso de Estocolmo en 1989.

Al clausurar el XIX Congreso de la Internacional Socialista, Felipe González manifestó, ‘esta sala de reunión expresa hoy día como nunca antes la dimensión internacional de nuestra organización… como también la extraordinaria complejidad de nuestra tarea. Vivimos en rincones del mundo que son extraordinariamente diversos… pero esa diversidad demuestra también el punto fundamental de nuestras reflexiones en este Congreso, nuestra interdependencia… Con la caída del muro que dividía nuestro mundo en dos bloques, ha habido una explosión y la manifestación inescapable de esa interdependencia’.

Sobre todo, como lo subrayó su sucesor Pierre Mauroy, aunque él no pudo estar allí, el Congreso de Berlín fue el Congreso de Willy Brandt, celebrado en su ciudad. Lamentablemente, sus amigos se encontrarían en esa misma gran sala del Reichstag unas pocas semanas más tarde para darle su último adiós.