Declaracion

Seminario sobre Cambio Climático de la Comisión SMS tuvo lugar en San Petersburgo

14-15 Julio 2008

1.

El seminario celebrado en San Petersburgo por la Comisión de la Internacional Socialista para una Sociedad Mundial Sostenible, teniendo como anfitrión al Partido Justicia de Rusia, primera vez como miembro de la Internacional, reafirmó que las tareas de promover el desarrollo económico equitativo, generar energía limpia y proteger el medio ambiente del planeta no solamente convergen sin que también están completamente interconectadas en la lucha de la humanidad por superar el reto del calentamiento global y el cambio climático.

Lo que está en juego es nada menos que la habitabilidad de la Tierra y la paz y estabilidad global, y no quedan más que unos años para que se frene la creciente emisión de carbono en el mundo a fin de evitar las consecuencias más severas del calentamiento global.

Cómo conseguir ese objetivo, y cómo llegar a esa meta de una forma que promueva la expansión económica y las oportunidades para poder sostener una creciente población sin menoscabar el crecimiento económico, es una cuestión fundamental para asegurar una vida decente a las futuras generaciones.

Esto va a necesitar un esfuerzo más grande de lo que se ha visto hasta la fecha para transformar unas economías basadas en el consumo de combustible fósiles a economías basadas en fuentes de energía alternativas o renovables, bajas en carbono y más energéticamente eficientes.

La Comisión considera que los esfuerzos en los planos nacional y multilateral orientados a la producción y explotación de energía solar, eólica, geotérmica y otras fuentes alternativas de energía, y la adopción de programas de desarrollo e implantación de las tecnologías de conversión necesarias, pueden estimular fuertemente a la economía y mejorar las posibilidades de crear nuevos puestos de trabajo.

Esto sólo puede llevar al éxito si los gobiernos, en coordinación con los sectores empresarial y de trabajo, crean e instituyen políticas que impulsen la investigación pública y privada y lleven a cabo las inversiones necesarias para hacer el cambio a una producción energética alternativa.

La cooperación entre las diversas naciones es fundamental para llevar a cabo esta tarea, así como la voluntad política para llevarla adelante en el plano internacional tanto como nacional, por medio de tratados vinculantes y legislación, sobre todo entre los países que más carbono emiten en el mundo desarrollado y en el mundo en vías de desarrollo.

El Seminario reiteró que todos tienen un derecho legítimo a un medio ambiente limpio independientemente de su lugar de residencia, condición social, situación económica y origen. La defensa y protección del medio ambiente debe extenderse más allá de la generación actual para abarcar también a generaciones futuras. Si somos responsables del futuro del planeta, en los países desarrollados debemos contemplar la reducción de nuestros niveles actuales de consumo y abstenernos de un sobreconsumo superfluo. La aproximación equitativa a la cuestión del calentamiento global y cambio climático debe responder a criterios de solidaridad, y plantearse como objetivo la reducción de la disparidad entre los países desarrollados y los países en desarrollo.

2.

La Comisión considera que se debe hacer todo lo posible para promover la explotación de fuentes renovables de energía limpia como alternativas a la dependencia actual en la explotación de combustibles fósiles, una práctica que no solamente es dañina para el medio ambiente sino que también es una causa fundamental de tensiones y conflictos geopolíticos.

Entre las fuentes renovables de energía las más prometedoras son la solar, la eólica y la geotérmica. Ya está demostrado que el enorme poder del sol, fuente inagotable de energía limpia, se puede aprovechar por medio de paneles solares y otras tecnologías. Incrementando la inversión pública en este campo y ofreciendo a la vez más incentivos al sector privado para su desarrollo y explotación, puede incrementar considerablemente el todavía bajo porcentaje de energía solar que la humanidad utiliza en la actualidad.

La potencia eólica es otra fuente infrautilizada de energía limpia y renovable. Europa ha hecho grandes avances en esta área, sobre todo en el aprovechamiento del viento frente a la costa, y pretende generar una cuarta parte de toda la energía consumida por medio de turbinas eólicas instaladas frente a la costa antes de que pasen diez años. Las políticas públicas, como en este caso, que promueven la explotación de la energía eólica y la participación de empresas del sector privado en la generación de energía eólica pueden contribuir a señalar el camino adelante para otras regiones del mundo que pretenden derivar beneficios de la potencia eólica.

La energía geotérmica es asimismo muy prometedora, sobre todo a la luz de descubrimientos recientes de enormes reservas de energía en la corteza terrestre. En la actualidad el número de plantas geotérmicas es muy reducido, pero con el descubrimiento de nuevas reservas, el potencial es enorme si se adoptan las políticas y se ofrecen los incentivos adecuados.

Es también urgente adoptar medidas internacionales efectivas que permitan una respuesta oportuna al cambio climático. Es necesario establecer un sistema mundial de control y previsión de cambios climáticos, un servicio internacional de rescate y un centro internacional dedicado al diseño de construcciones industriales con criterios ecológicos. Se debería considerar instituir, asimismo, un fondo de seguro para riesgos de carácter ecológico y los producidos por el cambio climático. Por otra parte, las estrategias de desarrollo deben ser controladas para determinar su validez ecológica y su compatibilidad con el medio ambiente.

3.

La Comisión hace hincapié en la necesidad fundamental de fortalecer y ejecutar las normas nacionales e internacionales orientadas a la protección de los recursos hídricos y forestales de la Tierra. Es indispensable mantener los océanos limpios y saludables, asegurar las fuentes hídricas y conservar los bosques para garantizar la habitabilidad del planeta y mitigar los efectos del cambio climático.

Los glaciares del planeta se derriten a un ritmo más acelerado que nunca debido al calentamiento global. Las pautas de precipitación están cambiando, provocando la escasez del agua y graves sequías. Cuando la demanda crece de forma acelerada, las nuevas fuentes de agua disminuyen.

Cuando la humanidad avanza haciendo un gran esfuerzo por reducir el consumo y las emisiones de carbono, a corto plazo los gobiernos y los organismos internacionales deben hacer más para impulsar la eficiencia hídrica, construir defensas más eficaces contra las inundaciones y un mejor sistema de almacenamiento de agua, y dejar de contaminar las grandes reservas de agua del mundo.

Para superar la crisis de los alimentos se requiere, entre otras medidas, revitalizar la producción agrícola y depender más en cultivos tradicionales. En este contexto, hay que otorgar una importancia prioritaria a la protección de las cuencas y cursos de agua, y a su explotación de una manera cuidadosa y eficiente compatible con la agricultura local.

Los bosques son los pulmones del planeta que no solamente absorben el anhídrido carbónico sino que también generan una buena parte de las precipitaciones mundiales.

Más aún, la deforestación, sobre todo la tala y quema de las selvas que contribuyen a refrescar la atmósfera de la Tierra, es una de las principales fuentes de las emisiones de carbono y una de las principales causas del cambio climático. La pérdida de los bosques conlleva la pérdida de la batalla contra el cambio climático.

La deforestación más grave está ocurriendo principalmente en los países en vías de desarrollo que luchan por encontrar el equilibrio entre la necesidad económica y la necesidad de conservación medioambiental. En consecuencia, el fortalecimiento de normas nacionales e internacionales para frenar la deforestación debe ir unido a incentivos económicos orientados a que la conservación tenga viabilidad económica en el plano nacional tanto como local.

Algunas naciones en el mundo desarrollado, sobre todo en Europa, recompensan a sus agricultores con subsidios para que no cultiven ciertas tierras dentro de un plan de conservación medioambiental. Corresponde a la comunidad internacional desarrollar, promover e implantar con vigor y energía un sistema parecido en el plano mundial a fin de conservar y reponer las tierras forestales del planeta.

A pesar de toda la complejidad que supone la lucha contra el cambio climático a nivel mundial, el Seminario notó con aprobación el resultado de las últimas rondas de la negociaciones internacionales dentro del sistema de las Naciones Unidas y en otros foros, por lo que cabe la esperanza de que la comunidad internacional va a saber llegar al consenso y forjar un acuerdo mundial en 2009. No obstante, reconociendo los avances registrados en la cumbre del G8 celebrada recientemente en Toyako, Japón, respecto del compromiso a largo plazo por parte de los países desarrollados de reducir, como un primer paso, la emisión de gases de efecto invernadero en un 50 por ciento como mínimo antes de 2050, hay que reconocer también la necesidad de plantearse objetivos más específicos, y a estos fines establecer objetivos y programas a mediano plazo que cada país debería poner en efecto.

 

 

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