Declaración de Ulanbator

La Internacional Socialista se reúne por primera vez en Mongolia para examinar los últimos desarrollos en Asia y el Pacífico, 13-14 de mayo de 2005

Original: inglés

1.

El Comité Asia-Pacífico de la Internacional Socialista reafirma como una prioridad la consolidación de la democracia y de las instituciones democráticas a través de la región, teniendo como base los principios socialdemócratas.

La gobernanza democrática es el fundamento necesario para asegurar que los derechos y las libertades humanas de todo hombre, mujer y niño sean respetados y el Comité destaca la necesidad de incrementar el apoyo a la democracia, especialmente en los países de la región donde aún es débil o no existente.

Una interacción más estrecha entre los dos movimientos globales por la democracia -la Conferencia Internacional de Democracias Nuevas o Restauradas y la Comunidad de Democracias- debe, en nuestra opinión, ser reforzada para implementar el Plan de Acción de Ulanbator y el Compromiso Ministerial de Santiago, respectivamente.

La lucha contra el terrorismo será efectiva solamente cuando exista un Estado de Derecho democrático, de inclusión para todas las personas, que garantice la participación más amplia posible de los ciudadanos en el proceso político.

La democracia es sostenible sólo cuando su objetivo es promover la justicia social y crear oportunidades económicas más equitativas para la gente, dentro del contexto de la economía globalizada.

Para asegurar el progreso de acuerdo con estos principios, un objetivo principal debe ser la profundización de la social democracia en la región, particularmente a través del fortalecimiento de nuestros partidos y organizaciones políticas y una mayor cooperación entre ellos. La participación de la mujer, también en el trabajo del Comité, debe asimismo ser una prioridad.

 

2.

El Comité reconoce que la tarea de hacer avanzar la agenda común para la paz y la seguridad en la región, forma parte del objetivo de reforzar la democracia y las instituciones democráticas.

Al mismo tiempo, reducir las tensiones entre las naciones, poner fin a la amenaza nuclear, superar los desafíos a la estabilidad y resolver los conflictos internos son críticos para que la región sea capaz de mantener un crecimiento económico, promover un desarrollo que sea sostenible e iniciar los programas necesarios para proteger el medio ambiente.

Los esfuerzos multilaterales son la manera más efectiva de lograr la paz y la seguridad y el Comité urge a una mayor cooperación entre las naciones a nivel regional e internacional, para resolver conflictos, especialmente a través de los organismos relevantes de las Naciones Unidas.

A este respecto, el Comité subraya la importancia del trabajo desarrollado por la Internacional Socialista que va encaminado a la reforma fundamental de las Naciones Unidas y de otros órganos internacionales, como también el objetivo de la Internacional de seguir coordinando los esfuerzos de los parlamentarios socialdemócratas que trabajan en organizaciones internacionales y regionales, como parte de la propuesta de una red global de parlamentarios laboristas, socialdemócratas y socialistas pertenecientes a la Internacional.

 

3.

El Comité reconoce que los problemas del desarrollo internacional requieren de un significativo aporte de recursos por parte de los países industrializados y apoya una evaluación de la viabilidad de un impuesto a las transferencias de capital para recaudar los fondos necesarios para aliviar la extrema pobreza en el mundo.

El Comité pone énfasis en la necesidad de una mayor cooperación y coordinación entre las naciones para reforzar la respuesta de la comunidad internacional al desastre del tsunami que afectó a numerosos países de la región del Océano Indico.

Por lo tanto, el Comité refrenda la declaración sobre el tsunami y la prontitud para responder al desastre natural por parte de los Jefes de Estado en el reciente encuentro del Nuevo Partenariado Estratégico Asia-Africa (NAASP), que hizo un llamamiento a un sistema de alerta temprana multi-nodal para el Océano Indico, con el fin de proteger contra una repetición de la catástrofe del pasado mes de diciembre y para mejorar la coordinación cuando ocurren desastres.

Al mismo tiempo, el Comité considera urgente que cualquier sistema sobre el Océano Indico debe estar conectado al sistema de alerta temprana de tsunamis que actualmente agrupa a veintiséis naciones del Océano Pacífico, y que debe ser mejorada como parte del esfuerzo general.

El Comité apoya la declaración acordada en la reunión de NAASP en favor de una mayor cooperación práctica sobre comercio, inversiones, turismo y tecnología entre las dos regiones, y al mismo tiempo enfatiza que todo esfuerzo por promover el desarrollo económico debe responder a las necesidades de los pobres y marginados que son invariablemente los que más sufren los efectos devastadores de los desastres naturales.

El Comité subraya asimismo el vínculo que existe entre democracia y paz y las posibilidades para una asistencia internacional a los desastres, notando que los programas de ayuda son más efectivos y justos cuando se realizan con transparencia, a través del trabajo de las instituciones democráticas y en un ambiente de seguridad y legalidad.

Con respecto a la paz y la seguridad en las áreas afectadas por el tsunami, el Comité expresa una particular preocupación por la situación en Sri Lanka y en Aceh en Indonesia, donde la ya difícil tarea de distribuir la ayuda y sentar las bases para la reconstrucción, ha sido exacerbada por continuas violencias y amenazas. El Comité urge a redoblar los esfuerzos por parte de la comunidad internacional para lograr una solución duradera a la guerra en Sri Lanka y, al menos, un cese al fuego en Aceh, y hace un llamamiento a las partes en los dos conflictos a no obstaculizar la asistencia a las víctimas del desastre.

 

4.

En otras regiones y países de Asia y el Pacífico, el Comité constata que continúan manifestándose tendencias tanto positivas como negativas, como también un número de temas de gran preocupación.

Con respecto a Corea del Norte, el Comité sigue seriamente preocupado ante el aumento de la tensión, luego de la declaración de ese país sobre su capacidad nuclear y urge a la comunidad internacional a aumentar los esfuerzos diplomáticos y a encontrar medidas capaces de establecer la confianza para revitalizar las conversaciones entre las seis partes, Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, China, Rusia y los Estados Unidos.

La situación en Nepal es una crítica preocupación para los miembros del Comité y reiteramos el llamamiento de la Internacional Socialista a las autoridades a restablecer todos los derechos políticos y civiles para los ciudadanos nepaleses, la inmediata liberación de todos los prisioneros políticos, incluyendo al Primer Ministro quien estaba al mando del último gobierno, a otros miembros del gabinete y a líderes políticos de alto rango, y a restaurar plenamente el gobierno democrático. Al mismo tiempo, el Comité deplora el continuo asedio de que son blanco los civiles por parte de los insurgentes del CPN-M, saluda el despliegue de monitores de derechos humanos de la ONU en el país y reafirma su solidaridad con todos aquéllos en el país que se esfuerzan por la paz, la democracia y la justicia social.

El Comité expresa su satisfacción ante el continuo progreso en los esfuerzos de paz entre India y Pakistán y espera que al expandir las medidas de construcción de confianza sobre varios temas, incluyendo la reunificación familiar y el transporte a través de las fronteras, los dos países puedan avanzar más hacia una resolución del conflicto de Cachemira.

En Pakistán, la continuación del gobierno militar sigue siendo una seria preocupación. El Comité expresa su esperanza de que recientes desarrollos puedan llevar a un progreso democrático concreto y reafirma su firme apoyo al Partido del Pueblo Paquistaní que, a pesar de una reciente ola de arrestos contra sus miembros, mantiene su lucha por la paz y la seguridad basados en la democracia plena y en el respeto a los derechos humanos.

En cuanto a Camboya, el Comité se alegra del continuo progreso encaminado al logro de la justicia con respecto al pasado. Al mismo tiempo, toma nota de las preocupaciones sobre los derechos humanos expresadas recientemente por el enviado especial de la ONU en Camboya, y urge a realizar todos los esfuerzos para garantizar los derechos políticos en el país.

El Comité repite su llamamiento a la libertad incondicional de Aung San Suu Kyi y de todos los otros prisioneros políticos en Birmania, respalda la declaración del Secretario General de la ONU Kofi Annan en apoyo a la reforma en el país y urge a aumentar los esfuerzos de toda la comunidad internacional para lograr el cambio democrático. Nos unimos a la demanda de los países de la región en el sentido de que Birmania no debería recibir ni presidir ASEAN el año próximo, mientras no existan cambios políticos fundamentales que permitan abrir el camino a la democracia.

Con respecto a Fiji, el Comité deplora los recientes ataques llevados a cabo contra la comunidad hindú, reitera su plena solidaridad al Partido Laborista de Fiji en sus esfuerzos por superar toda forma de discriminación racial en el país y hace un llamamiento al gobierno de Fiji a asegurar que los derechos democráticos sean respetados, incluyendo medios de comunicación libres e independientes, en el periodo previo a las próximas elecciones generales.

El Comité sigue preocupado por el asedio de que son blanco los activistas progresistas en Filipinas, tanto por parte de las guerrillas del NPA como de grupos de la extrema derecha, y reafirma su solidaridad a Akbayan y al Partido Democrático Socialista en su lucha por crear una sociedad más justa bajo tan difíciles circunstancias. Al mismo tiempo, el Comité reafirma su apoyo a los actuales esfuerzos en defensa de los logros democráticos alcanzados por el pueblo y por alcanzar a través del diálogo la solución pacífica de los conflictos internos.

El Comité expresa su gran preocupación ante los últimos desarrollos en Uzbekistán y el serio brote de violencia en la ciudad de Andijan, subrayando la crucial necesidad de respetar los derechos humanos, desarrollar instituciones democráticas y aliviar la pobreza en ese país.

En Kirguistán, el Comité toma nota de la vuelta a la calma luego de la votación parlamentaria viciada y las protestas públicas que llevaron a poner fin al antiguo régimen, y hace un llamamiento al nuevo gobierno a garantizar que todos los derechos políticos y libertades civiles sean respetadas y a asegurar que las elecciones presidenciales en el mes de julio sean libres y democráticas.

El Comité se muestra preocupado por los continuos desafíos a la democracia en Kazajstán, hace un llamamiento al gobierno a levantar todas las restricciones a la actividad política y a asegurar la plena libertad de la prensa, en preparación a las próximas elecciones presidenciales, y exhorta al continuo involucramiento de la comunidad internacional en favor de la democratización.

En lo que respecta a Afganistán, el Comité considera positivo el nombramiento, por primera vez, de una mujer como gobernadora provincial y la cuota de un cuarto del número de escaños para las mujeres en las elecciones parlamentarias del mes de septiembre, pero subraya nuevamente la urgente necesidad de que las autoridades del país y la comunidad internacional mejoren la seguridad de todos los ciudadanos, particularmente de las mujeres, y aseguren las garantías judiciales necesarias para la gobernanza democrática.

El Comité permanece preocupado por la persistente pauta de ataques violentos contra miembros dirigentes de la Liga Awami en Bangladesh y, junto con tomar nota de las recientes condenas de varias personas envueltas en uno de los ataques, se opone al uso de la pena de muerte y hace un llamamiento a continuar las indagaciones sobre los verdaderos autores de los ataques.

El Comité apoya al Partido Socialdemócrata de Japón en sus esfuerzos por cumplir con el artículo 9 de la Constitución Japonesa, que es un pilar fundamental y un compromiso por la paz y un buen ejemplo para la región y globalmente.

El Comité se alegra de haber realizado su reunión en Mongolia y expresa su gratitud al Partido Revolucionario del Pueblo de Mongolia, anfitrión de este primer encuentro de la Internacional Socialista en el país. El Comité aprecia el valor del papel de liderazgo desempeñado por el MPRP en el fortalecimiento de las instituciones democráticas del país y en el progreso de Mongolia, y extiende sus mejores deseos al partido en el periodo previo a las elecciones presidenciales, esperando felicitar su éxito en ellas y el avance de la social democracia en Mongolia.

 

 

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