Puntos de Discussion sobre la Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible, Johannesburgo, 26 de agosto de - 4 de septiembre del 2002

Reunión del Comité de la IS sobre la Economía, Cohesión Social y el Medio Ambiente, Nueva York, Naciones Unidas, 15-16 de febrero de 2002

Original: inglés

El Comité de la Internacional Socialista sobre la Economía, Cohesión Social y el Medio Ambiente, reunido en Nueva York los días 15 y 16 de febrero de 2002, discutió la preparación de la próxima Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sostenible en Johannesburgo, y señaló una serie de puntos a este respecto:

  • La seguridad, paz y democracia internacionales están fuertemente relacionadas con la justicia social, los bienes públicos internacionales y la solidaridad.
  • Existe la necesidad de dar forma al proceso de globalización de manera que sea inclusivo y cree una política doméstica mundial.
  • El desarrollo sostenible contiene tres dimensiones: aspectos económicos, sociales y medioambientales. Estos tres aspectos deben ser considerados dentro de un amplio contexto. El desarrollo sostenible con sus principios y reglamentos tiende a crear solidaridad entre las generaciones y los países.

La Internacional Socialista desea contribuir al éxito de la cumbre de Johannesburgo. Está consciente y se alegra del trabajo realizado por sus partidos y organizaciones miembros en cuanto al desarrollo sostenible. La IS hace un llamamiento a todos sus partidos y miembros en parlamentos y gobiernos a cooperar y avanzar hacia iniciativas firmes e innovadoras en aras de promover un desarrollo sostenible. La IS espera de ellos compromisos concretos para proveer fondos e implementar estas iniciativas. A este respecto, la Internacional Socialista iniciará también discusiones con todos aquellos, personas o movimientos, que se oponen a la actual forma de globalización. La IS espera las propuestas del PSE sobre desarrollo sostenible que deberán ser publicadas el 15 de marzo. Apoya asimismo la propuesta de la USFP de Marruecos en el sentido de que la cumbre de Johannesburgo debería abordar la implementación de los compromisos acordados en la Cumbre de Copenhague sobre el Desarrollo Social.

Es esencial para el logro de un desarrollo más sostenible la voluntad política para actuar, para encontrar las herramientas correctas para implementar los acuerdos, y el fortalecimiento de los partenariados.

El concepto de sostenibilidad acordado en 1992 en Río es muy significativo para las políticas de desarrollo, las cuales se han concebido a manera de una "política doméstica global", como una contribución a la implementación de políticas estructurales globales. Su implementación a través de políticas prácticas basadas en iniciativas concretas es ahora el imperativo del momento.

En este contexto, los siguientes temas deben considerarse como prioridades:

- la interconexión entre el desarrollo social y económico y la salvaguarda del medio ambiente como las bases para la vida

- la interconexión entre el proceso de globalización y el concepto fundamental de desarrollo sostenible

- la reducción de la pobreza y el fin de la destrucción medioambiental

- la promoción del uso responsable de los recursos naturales y por ende haciendo una clara diferenciación entre el crecimiento económico y el consumo del medio ambiente

- el fortalecimiento y desarrollo ulterior de estructuras para un desarrollo global sostenible

- la necesidad de fuentes adicionales de financiamiento para el bienestar global —aparte de la asistencia oficial al desarrollo (ODA)— las cuales podrían incluir recursos tributarios internacionales, tales como impuestos al comercio de armas y a la especulación en monedas

- el resultado de la cumbre de Johannesburgo debe ser un conjunto de objetivos concretos y verificables que deberán ser respetados por los gobiernos

- la capacitación educacional y vocacional, el desarrollo de tecnologías limpias y la transferencia de tecnología son la clave para una sostenibilidad global.

Existen los siguientes enfoques detallados:

El Pacto Global: lograr avances sustanciales en relación con la agenda para el medio ambiente sólo será posible si los justificados intereses de los países del Sur y del Oriente en cuanto al desarrollo, en línea con el concepto de desarrollo sostenible, están siendo considerados de una manera justa. El acceso a la tierra y al agua, un mayor acceso a los mercados de los estados industrializados, mayor transparencia y democracia constituyen elementos esenciales que deberán formar parte del dicho "pacto global" en Johannesburgo.

- La Internacional Socialista quiere continuar con Río 1992: en ese momento se dio una nueva dimensión cualitativa al partenariado entre el Norte y el Sur — basada en el reconocimiento de la responsabilidad común, pero diversificada de la comunidad de estados frente al estado del mundo.

- Resulta extremadamente importante no confinar dicho "pacto" únicamente a los gobiernos, sino involucrar a partidos, sindicatos, industrias y al pleno de la sociedad civil como interlocutores directos.

- Este "pacto" también deberá incluir el tema del financiamiento. Los estados industrializados deberán por fin estar a la altura de los compromisos financieros que adquirieron en Río y ponerlos en práctica. Todos los miembros de la OCDE deberían determinar con claridad una primera etapa para lograr el objetivo del 0.7 por ciento.

Los acuerdos en Johannesburgo deberán estar basados en los objetivos expresados en la "Declaración del Milenio" de las Naciones Unidas — especialmente el de reducir el número de las personas pobres en el mundo a la mitad para el año 2015. Esto significa que será necesario ponerse de acuerdo sobre medidas concretas para la implementación, para combatir las raíces estructurales de la pobreza masiva y no descuidar ningún elemento significativo. La comunidad internacional debería comenzar a trabajar y concebir medidas concretas para enfrentar este tema!

- El alivio a la pobreza estructural requiere de varias medidas diferentes al mismo tiempo. Los preparativos de Río+10 están estrechamente vinculados a otras tareas en la agenda internacional:

- Los resultados de las negociaciones de la OMC en Doha sembraron esperanzas de que pueda ser posible incrementar la coherencia entre las políticas comerciales, el medio ambiente y el desarrollo y considerar los justificados intereses de los países en desarrollo en continuar abriendo mercados, por ejemplo para productos agrícolas o textiles.

- La Conferencia Internacional sobre la Financiación del Desarrollo en Monterrey tendrá un directo impacto sobre el éxito de la Cumbre de Johanesburgo si se cuenta con mecanismos específicos de seguimiento.

- En cuanto a la Conferencia Mundial sobre Nutrición a realizarse en Roma en junio, el Secretario General de las Naciones Unidas ha concedido prioridad absoluta al tema de la nutrición mundial y la producción agrícola en su informe para los preparativos de Río+10. La Internacional Socialista expresará su posición sobre la conferencia de Roma y analizará después, en gran detalle, con cuál medida concreta podría la cumbre de Johannesburgo contribuir a un mayor progreso en esta área.

- La Conferencia Internacional de Agua Dulce en Bonn (Diciembre de 2001) ha mostrado muy claramente que la comunidad internacional necesita con urgencia medidas concretas para concentrar sus esfuerzos en el problema de la escasez de los recursos de agua dulce. La Internacional Socialista exige que los hallazgos y las importantes conclusiones de esta conferencia se incluyan en la agenda de la cumbre de Johannesburgo, se los reafirme como importantes metas políticas por parte de los jefes de estado y de gobierno y que se tomen medidas específicas para su implementación política.

- La Internacional Socialista enfatiza la necesidad de establecer también la buena gobernabilidad a nivel tanto nacional como internacional, como un concepto subyacente en Johannesburgo. Para lograr este objetivo, se requiere de acuerdos precisos. Lo anterior resulta válido tanto para el tema del medio ambiente como tal, como para el concepto más amplio de la gobernabilidad para el desarrollo sostenible, lo cual implica poner a prueba las estructuras internacionales existentes y las instituciones para la gobernabilidad. Johannesburgo debería utilizarse para alcanzar por lo menos esta etapa. La Internacional Socialista aprueba el establecimiento de una "Comisión Mundial para la sostenibilidad y la globalización".

- También será necesario concebir un programa de acción para la promoción de fuentes de energía renovables y la eficiencia energética. Esto debería enfocarse principalmente en los países en desarrollo, pero sin dejar de lado la necesidad de que los países desarrollados cambien sus patrones de producción y consumo. En este contexto, además, la Internacional Socialista urge a la comunidad internacional para que no menoscabe ningún esfuerzo en la creación de las condiciones necesarias, antes de Johannesburgo, para poner en práctica el Protocolo de Kioto.

- La movilización y el financiamiento de los bienes globales públicos (BGP) constituye en general un enorme desafío para la comunidad de estados, cada vez más cercanos entre sí. Por lo tanto, para la promoción de las políticas de desarrollo se requiere con urgencia analizar todas las propuestas que se han presentado sobre cómo financiar en gran detalle la provisión y el mantenimiento de los BGP. Sería posible imponer un impuesto a las transacciones en moneda extranjera y fijar tarifas para el tráfico aéreo y el uso de los océanos.

 

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