For progressive change, peace and stability in the Mediterranean

5 Junio 2012

Partidos miembros de la Internacional Socialista provenientes de la región del Mediterráneo se dieron cita en Madrid el 5 de junio de 2012 en una reunión del Comité Mediterráneo de la IS, la que contó como anfitrión con el Partido Socialista Obrero Español (PSOE). Las discusiones se centraron alrededor de dos temas principales: “Definiendo una relación euro-mediterránea como una fuerza para el cambio progresista en la región” y “Asegurando la paz y la estabilidad en el Mediterráneo y la necesidad crítica de lograr el estatus de Estado para Palestina” 

Alfredo Pérez Rubalcaba, Secretario General del PSOE, al intervenir en la apertura de la reunión, se refirió a los efectos de la crisis financiera global y su impacto en el estado de bienestar, y a los existentes desafíos para el delicado equilibrio en el Mediterráneo y en el Oriente Medio. Expresó que éste era un buen momento para analizar los desarrollos en la región y para reiterar el llamamiento de los socialistas a lograr una paz duradera. El desarrollo y el progreso requerían de sociedades libres, de gente libre y de un espacio seguro, dijo, subrayando que los socialistas permanecían dispuestos a hacer todo lo necesario para apoyar y consolidar la democracia. El reafirmó la posición del PSOE de denuncia del régimen Assad y al respeto a los derechos del pueblo sirio en su conjunto. Expresó su reconocimiento al Presidente de la IS George Papandreou con respecto a la crisis en Grecia y su solidaridad con PASOK. Se refirió al próximo Congreso de la IS en Ciudad del Cabo como un momento importante en la vida de nuestra organización para reafirmar nuestros valores y prepararnos para los desafíos futuros.

El Secretario General de la IS, Luis Ayala, dijo que el llamado a un nuevo internacionalismo y a una nueva cultura de solidaridad sería nuestro claro mensaje en el próximo Congreso de la IS. Habíamos vivido con los excesos que habían provocado la crisis financiera, y desde esta parte de Europa los socialistas señalábamos ahora un cambio de rumbo, una agenda económica para el crecimiento con su correspondiente agenda política. La IS es una valiosa plataforma para la convergencia de los valores progresistas, dijo, y esto había quedado demostrado con el alto número de partidos del mundo árabe que habían participado en las recientes reuniones del Comité Árabe de la IS, compartiendo una agenda común. Nuestra visión euro-mediterránea de una región marcada por la libertad, la democracia, los derechos y el progreso era el motor para el cambio, expresó, y nuestro compromiso con la paz en el Oriente Medio, basada en una solución de dos estados para Israel y Palestina continuaba firme.

Elena Valenciano, Secretaria General Adjunta del PSOE y Presidenta del Comité Mediterráneo de la IS, extendió una fraternal bienvenida a todos los participantes. Dio un reconocimiento a Fatah por su cooperación en esta iniciativa y dijo esperar la realización de una pronta visita a Ramala en apoyo a sus esfuerzos por lograr acuerdo entre las diferentes fuerzas políticas allí y para reinstaurar una hoja de ruta para la paz y para un estado palestino. Extendió asimismo un mensaje de apoyo a los compañeros israelíes y a sus esfuerzos en su país. Comentando sobre los cambios en desarrollo en varios países del Mediterráneo, hizo notar la necesidad de una acción estratégica común por parte de las fuerzas progresistas de la región para la democracia y la justicia social, con cooperación política y políticas adecuadas para el desarrollo económico y el empleo, con pleno respeto al género, a la juventud, las minorías, los credos y las culturas.

Al introducir el primer tema principal de la agenda, Trinidad Jiménez, ex ministro de gobierno del PSOE, se refirió a los desarrollos en el Mundo Árabe y a las relaciones con la UE. A pesar de los desafíos que se presentaban, también existían nuevas oportunidades. Se abrían nuevos caminos y ciertamente no habría una vuelta atrás. Nosotros, los partidos socialistas, debíamos contribuir y apoyar las reformas democráticas y juntos pensar cómo podíamos servir de ayuda. Para lograr éxito, estas democracias emergentes necesitaban también inversiones y cooperación económica y esto ya se podía ver, especialmente en relación a Túnez. La Unión Mediterránea, que había sido socavada por el conflicto israelo-palestino, requería de estabilidad institucional y ella esperaba su consolidación a partir de ahora hasta el próximo año. Refiriéndose a las conversaciones entre Marruecos, Argelia y el Sahara Occidental, ella hizo un llamamiento a una nueva madurez y sentido de responsabilidad, con el apoyo de este Comité.

Los participantes estuvieron de acuerdo en que los históricos eventos que habían llevado a lo que se conocía comúnmente como la Primavera Árabe, constituían el desarrollo geopolítico más importante del último cuarto de siglo, iniciando una nueva era para los pueblos de la región del Mediterráneo. El Comité reafirmó su total apoyo y compromiso con los actores democráticos en los procesos de transición y estableció una serie de principios y objetivos comunes para guiar su trabajo, en particular: a) un compromiso para elecciones libres y justas; b) respeto a los derechos y libertades fundamentales para todos los ciudadanos; c) defensa de una clara separación de poderes en los sistemas políticos resultantes, y el pleno desarrollo del estado de derecho abierto y transparente; d) defensa de sociedades pluralistas e inclusivas, respeto a las minorías y a la libertad religiosa y el desarrollo de estados laicos; e) fuerte apoyo a la igualdad de género, empoderamiento de las mujeres y su plena participación en la vida social, económica y política; f) apoyo a la auto-organización de la sociedad civil, con especial atención a la participación de jóvenes y mujeres; g) la unión de fuerzas socialistas y progresistas y el desarrollo de partidos políticos fuertes e inclusivos; h) promoción de igualdad de oportunidades y sistemas de una justa redistribución en el desarrollo de estados de bienestar que provean servicios esenciales a todos los ciudadanos y particularmente a los más desventajados.

Esta nueva fase en la región fue considerada como una ventana de oportunidades para promover el diálogo Euro-Mediterráneo y para establecer una nueva relación entre las riberas norte y sur del Mediterráneo, como también el Oriente Medio.

Luego de recibir las detalladas contribuciones de parte de las delegaciones palestina e israelí, hubo consenso en que la ola de cambio en el mundo árabe hacía más urgente la necesidad de resolver el conflicto israelo-palestino y avanzar decididamente hacia el logro del status de Estado para Palestina. El Comité renovó su llamamiento a una paz duradera basada en dos estados con dos capitales en Jerusalén y expresó una fuerte condena de los asentamientos ilegales israelíes en Cisjordania, incluyendo en el Este de Jerusalén. Se subrayó que la paz es la mejor garantía de seguridad para Israel, tanto como la soberanía, el desarrollo y la democracia lo son para Palestina. Los participantes saludaron los esfuerzos de Fatah y del Presidente Abbas encaminados a consolidar la reconciliación entre el pueblo palestino y su determinación a celebrar elecciones este año.

De acuerdo con el compromiso de la Internacional Socialista de apoyar una solución negociada y pacífica del conflicto en Sahara Occidental, el Comité renovó su determinación de dar asistencia a este proceso, y durante el día de trabajo se celebró la primera reunión oficial del Grupo de Contacto sobre la situación en Sahara Occidental establecido por el Consejo de la IS, presidido por Elena Valenciano, la Presidenta del Comité. Participando en la reunión estuvieron representantes del PSOE, de la USFP de Marruecos, del Frente Polisario de Sahara Occidental y del FLN de Argelia, en presencia del Secretario General de la IS.

Al tratar varias situaciones nacionales en países de la región, el Comité expresó su decepción ante el fracaso de las conversaciones dirigidas por la ONU sobre la cuestión de Chipre y urgió a las partes a intensificar sus esfuerzos para llegar a una justa solución y unificación. Con respecto a Siria, los participantes reafirmaron su firme compromiso con los ciudadanos que luchan por su libertad y democracia y apoyaron los esfuerzos de la ONU, de la Liga Árabe y de Kofi Annan. Se prestó una especial atención a la situación en el Sahel, donde la gente sufre por la falta de seguridad y el problema del terrorismo, como también por una seria crisis alimentaria que afecta a más de 15 millones de personas, incluyendo a un millón de niños que sufren de desnutrición. Sobre la situación actual en Egipto, donde ese día los simpatizantes de la revolución egipcia se reunían para protestar contra la sentencia absolutoria de los responsables por las muertes de cientos de manifestantes, el Comité aprobó un mensaje especial de solidaridad con ellos y expresó su apoyo a las fuerzas progresistas y democráticas del país.

Al concluir la reunión, los participantes adoptaron una Declaración que refleja las discusiones del día. Renovando el compromiso de incrementar y reforzar la cooperación entre los partidos miembros de la IS en la región para una estrategia común en pos de objetivos compartidos, el documento expresó pleno apoyo y solidaridad con los partidos hermanos que celebrarán elecciones próximamente, y particularmente con PASOK que enfrenta elecciones cruciales no solamente para Grecia sino para toda la UE y, por consiguiente, para el Mediterráneo. 

Participantes

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