Declaración de Valencia - Una Nueva Agenda para el Mediterráneo

Reunión del Comité Mediterráneo de la IS Valencia, España, 13-14 de febrero de 2015

Los partidos socialistas democráticos del Mediterráneo nos hemos reunido en la ciudad de Valencia los días 13 y 14 de febrero de 2015, en el Comité Mediterráneo de la Internacional Socialista, para debatir, por un lado, sobre el imprescindible nuevo impulso para la paz y la seguridad, y, por otro, sobre qué iniciativas son necesarias para estrechar la cooperación y superar las desigualdades entre las dos orillas del mar Mediterráneo.

Constatamos que las iniciativas puestas en marcha en la década de los 90, como el Proceso de Barcelona y, posteriormente, la Unión por el Mediterráneo, han tenido unos resultados limitados, en parte porque los países europeos se han visto inmersos en una de las mayores crisis económicas, que dura ya más de siete años, y en parte porque los países árabes han vivido profundos cambios protagonizando la llamada Primavera Árabe. Con todo, el Comité Mediterráneo sigue plenamente comprometido con los objetivos de estas iniciativas, reafirmando la necesidad de construir un espacio de cooperación y concertación entre todos los países de la región que nos permita abordar de manera conjunta y complementaria los retos globales a los que todos debemos hacer frente.

Vivimos un momento de cambio profundo a nivel geoestratégico en la escena internacional en la cual el Mediterráneo sigue siendo un espacio de centralidad en el que todos los desafíos globales que afrontamos están presentes, interaccionan y se retroalimentan, tanto en el ámbito de la paz y la seguridad, la economía, el empleo, la energía y gestión de los recursos, así como en el ámbito social y cultural.

Somos conscientes de que persisten muchas injusticias de todo tipo, que generan una gran frustración y son el caldo de cultivo de movimientos radicales que alientan el odio por el diferente, llegando hasta la barbarie terrorista del autodenominado “Estado Islámico”, también conocido como Daesh o ISIS, sobre todo en Siria e Iraq donde son responsable de la masacre de la población civil. En paralelo, la falta de oportunidades y de expectativas de futuro para muchos jóvenes, con dificultades para acceder a un empleo, obliga a muchos de ellos a tener que emigrar a los países del norte.

El Comité Mediterráneo considera que la respuesta militar y de seguridad no puede ser la única para frenar el terrorismo yihadista que nos amenaza a todos gravemente, no sólo a la vida de seres humanos, sino también a nuestros valores y libertades. Siendo estas necesarias, es imprescindible poner en marcha iniciativas políticas y diplomáticas de largo alcance, que acompañen las actuaciones militares contra el terrorismo, para prevenir nuevos ataques así como para afrontar las raíces del fenómeno.

Igualmente, los socialistas que formamos parte del Comité Mediterráneo tampoco podemos quedarnos de brazos cruzados cuando el mar Mediterráneo se ha convertido en un gran cementerio para miles de personas que emigran en busca de un futuro mejor para ellos y sus familias, huyendo en muchas ocasiones de la guerra, y cayendo en manos de redes de traficantes de seres humanos. Tenemos que plantear respuestas y exigir acciones, poniendo a las personas en el centro de una estrategia que nos permita canalizar los flujos migratorios, a la vez que luchar implacablemente contra el crimen organizado, la trata de seres humanos y los paraísos fiscales en los que se refugia el dinero manchado de sangre.

Por otro lado, seguimos sin resolver conflictos viejos y antiguos, como el de Israel y Palestina, la división de Chipre o la situación del Sahara Occidental, que persisten al paso del tiempo sin apenas avances, a pesar de distintas iniciativas de paz desarrolladas en los últimos años.

Por todo ello, los partidos miembros del Comité Mediterráneo de la Internacional Socialista, subrayando la importancia estratégica del Mediterráneo y animados por la voluntad de construir juntos el futuro, concluimos que es necesario impulsar un renovado enfoque, basado en la corresponsabilidad de todas las partes y, por tanto, dar a las relaciones una nueva dimensión, multilateral, basada en una amplia cooperación y solidaridad, en la que ambas orillas participen en pie de igualdad, con el fin de concretar una iniciativa global mediterránea que recupere y dé nuevo vigor al espíritu del Proceso de Barcelona.

En este sentido, acordamos una nueva agenda para la cooperación en el Mediterráneo, como punto de partida, que contiene el siguiente decálogo:

Primero. Establecer una visión compartida y un marco global estratégico, común que nos permita establecer prioridades, objetivos e instrumentos de cooperación.

Segundo. Poner en marcha una verdadera política común europea sobre migraciones, no sólo basada en medidas de control en las fronteras, sino que incorpore un despliegue político y diplomático tanto en los países de origen como en los de tránsito, a la vez que exigimos la solidaridad de la Unión Europea para restablecer una operación como la recientemente desmantelada “Mare Nostrum” y, en general, con los países del sur de Europa que se encuentran en la línea del frente de esta crisis humanitaria. Asimismo, apoyar los esfuerzos del Líbano en la ayuda a los refugiados por el conflicto de Siria.

Tercero. Dotarnos de una verdadera estrategia política que haga frente al terrorismo no sólo desde el punto de vista de la seguridad, la cooperación policial y de los servicios de inteligencia, sino también para promover y defender los derechos y libertades, el respeto y la tolerancia, como así mismo la iniciativa de la Alianza de Civilizaciones.

Cuarto. Avanzar en la consolidación de los sistemas democráticos y el respeto de los derechos y libertades fundamentales, la defensa de sociedades plurales e inclusivas en las que se respete a las minorías, así como la igualdad de género. En el caso de Egipto, apoyamos la decisión del Partido Socialdemócrata (ESDP) de participar en las próximas elecciones parlamentarias, a pesar de la actual ley electoral y de la preocupación por las intervenciones del Estado y el presidente contra la oposición, a la vez que hacemos un llamamiento para que sean una elecciones libres que permitan completar la hoja de ruta y cumplir las aspiraciones del pueblo egipcio de libertad, democracia y justicia social. En el caso de Túnez, saludamos el éxito del proceso de transición democrática y la contribución de Ettakatol, nos solidarizamos y animamos los esfuerzos para unir a las fuerzas socialdemócratas, y hacemos un llamamiento para seguir atentos y preservar el proceso democrático ante las fuerzas de restauración.

Quinto. Promover un plan masivo de inversiones para el Mediterráneo, que tenga como objetivo luchar contra el desempleo de jóvenes, para dar una alternativa a las futuras generaciones distinta a la emigración y la radicalización.

Sexto. Dar pasos decididos para consolidar una política exterior europea hacia el Mediterráneo, coherente, con una única voz, fuerte.

Séptimo. Luchar conjuntamente ambas orillas, norte y sur, contra el terrorismo que nos amenaza a todos por igual.

Octavo. Crear las condiciones apropiadas para facilitar una solución política justa, que pongan fin a la división de la isla de Chipre, basada en una federación bi-zonal y bi-comunal, así como la equidad política, tal y como recomiendan las resoluciones del Consejo de Seguridad de naciones Unidas, los acuerdos de Alto Nivel y la ley internacional.

Noveno. Aprovechar el espacio de diálogo que se ha puesto en marcha en el marco del Comité Mediterráneo, así como la generosidad y solidaridad mostrada por las partes para alentar una solución justa y negociada al conflicto del Sahara Occidental, acompañando los trabajos de Naciones Unidas en esa dirección.

Décimo. Promover el reconocimiento del Estado de Palestina, entendido como contribución al proceso de paz de Oriente Medio, que debe llevar a la convivencia de dos Estados, Israel y Palestina, en paz, seguridad y cooperación mutua.



ANEXO

Con ocasión de la reunión del Comité Mediterráneo de la Internacional Socialista en Valencia, el viernes 13 de febrero de 2015, se ha celebrado un nuevo encuentro del Grupo de Contacto sobre la situación del Sahara Occidental, establecido anteriormente en esta materia.

Teniendo en cuenta la decisión de enviar una misión sobre el terreno, ratificada por los Consejos de México y Ginebra (2014), el Comité Mediterráneo acordó los términos de dicha misión, que será presidida por Juan Antonio Yáñez (PSOE) quien, junto a una delegación cuya composición se anunciará más adelante, viajará a la región a principios del mes de mayo de 2015 con una agenda amplia de contactos y reuniones, contando con la colaboración de las partes, que les permita establecer los hechos sobre el terreno con el fin de contribuir desde el compromiso socialista y democrático a que las partes avancen en la búsqueda de soluciones compartidas, acompañando y alentando el proceso de negociación que tiene lugar bajo los auspicios de Naciones Unidas.

El presidente de la delegación sobre el Sahara Occidental presentará el informe de la misión, en primera instancia a este Comité Mediterráneo y, posteriormente, al próximo Consejo de la Internacional Socialista.




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