La violencia continúa en las calles de Saná mientras el Presidente Saleh se niega a dejar el cargo

26 mayo 2011

Los violentos enfrentamientos continúan en las calles de la capital de Yemen, Saná, luego de nuevas actos de desafío demostrados por el Presidente Ali Abdullah Saleh, quien dice que “no dejará el poder ni se irá de Yemen”, a pesar de los extensos llamamientos que se le hacen para renunciar a su cargo.

Saleh, quien ha estado a la cabeza del país por más de 33 años, ha sido urgido repetidamente a firmar un acuerdo de transición que tiene como intermediario al Consejo de Cooperación del Golfo, luego de casi tres meses de protestas contra el gobierno inspiradas en una ola de levantamientos a través de la región.

Si fuera adoptado, el acuerdo prepararía el camino para la formación de un nuevo gobierno de unidad nacional dirigido por la oposición, y prepararía al país para realizar las reformas constitucionales que lleven a una nueva era de democracia. El Presidente Saleh tendría un mes para dejar el cargo bajo los términos del acuerdo.

A pesar de las perspectivas de elecciones libres y justas, no todos los yemeníes están contentos de ver al régimen de tantos años bajo amenaza. Las tensiones se han desatado fuera de control en días recientes, cuando fuerzas leales al Presidente se han enfrentado a miembros de la poderosa tribu Hashid del país, asesinando a 44 personas e hiriendo a cientos más.

Las agencias locales e internacionales de noticias informan de largas colas de vehículos con miles de ciudadanos de Saná que tratan de huir de los enfrentamientos. Mientras tanto, observadores tanto dentro como fuera de Yemen continúan expresando preocupación de que el país pueda descender aún más hacia una prolongada guerra civil.

En días recientes, líderes de oposición de Yemen han ofrecido un número de concesiones al régimen de Saleh, en un intento por romper el impasse y poner fin al escalamiento de la violencia.

Yassin Noman, el actual jefe de la coalición de oposición del país y líder del Partido Socialista de Yemen habría señalado, según se informa, que Saleh podría permanecer en el país una vez que renunciara. El acuerdo, respaldado por la oposición, garantizaría además la actual inmunidad del régimen ante un posible proceso judicial, como se ha confirmado en los medios.

Respondiendo a los disturbios que tienen lugar, la Internacional Socialista ha manifestado: “Una vez más condenamos la abominable violencia conducida por el gobierno, que pone en peligro los valientes y determinados esfuerzos del pueblo de Yemen para asegurar sus derechos y libertades fundamentales. Urgimos al Presidente Ali Abdullah Saleh a prestar atención a los llamamientos de la comunidad internacional -y de la gran mayoría de su propio pueblo- a aceptar los generosos términos del acuerdo de transición y lo firme sin más demora.”

La IS agrega: “La oposición de Yemen continúa desempeñando un papel vital en las protestas, y apoyamos sin reservas los esfuerzos de los partidos de oposición, incluido el Partido Socialista Yemen, con el cual la IS permanece en total solidaridad.”

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