Reunión en línea del Comité Mediterráneo, 11 de marzo de 2026
Teniendo en cuenta los recientes acontecimientos relacionados con la guerra en Irán, el Presidente del Comité Mediterráneo, John Grech, tomó la iniciativa de organizar una reunión extraordinaria en línea para un intercambio de puntos de vista. Los participantes fueron recibidos por la Coordinadora General de la SI, Chantal Kambiwa, y por el Presidente del Comité, John Grech.
En la reunión participaron también la Vicepresidenta Ejecutiva de la SI, Paulina Lampsa; los Vicepresidentes de la SI Rawhi Fatoush (Palestina), Colette Avital (Israel) y Pia Locatelli (Italia); así como Dylan Boutiflat y Anass Bettaieb(Francia), Faraj Zayoud (Palestina), Ilhan Uzgel (Türkiye), Dimitris Oikonomou (Grecia), Aisha el Gourgi(Marruecos) y Alvaro Hernandez (España).
DECLARACIÓN DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA SOBRE EL IMPACTO DE LA GUERRA EN IRÁN EN LA REGIÓN MEDITERRÁNEA
Tras la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán el 28 de febrero, el conflicto ha afectado a un ritmo vertiginoso a toda la región —y más allá— incluyendo al Mediterráneo.
Durante la última década, el Mediterráneo ha sufrido una serie de crisis consecutivas. Ya la guerra en Ucrania, consecuencia de la violación del derecho internacional por parte de Rusia, ha transformado el Mediterráneo de una periferia relativamente estable en un escenario activo de guerra de “flotas en la sombra”, maniobras navales entre grandes potencias, presión humanitaria y competencia geopolítica. Esto ha tenido consecuencias significativas y de amplio alcance en materia de seguridad marítima, geopolítica, seguridad alimentaria y energía.
A continuación se produjo la guerra en Gaza, que ha impactado en el Mediterráneo a través de varias dimensiones interrelacionadas —geopolíticas, económicas, medioambientales y humanitarias. Como Internacional Socialista, hemos expresado de manera constante y oportuna nuestra posición sobre la situación en Gaza, condenando la política de la coalición de extrema derecha israelí de «Conquistar – Expulsar – Asentar», y subrayando que el intento de crear un hecho consumado mediante el cambio de la situación sobre el terreno es inaceptable. Está claro que el gobierno israelí está tratando de utilizar todos los medios para impedir la realización de una solución de dos Estados.
En medio de los esfuerzos por detener la guerra en Gaza y avanzar hacia un plan de paz, Estados Unidos, en cooperación con Israel, inició unilateralmente la guerra contra Irán, sin respetar las normas del derecho internacional. La región ha sido colocada nuevamente en el centro de una confrontación militar que tiene un elevado coste humano, ha creado una nueva crisis energética y tendrá consecuencias negativas duraderas. Una nueva ola de refugiados es un resultado previsible, y el número de personas desplazadas en el Líbano ha superado los 800.000 en pocos días.
La condena del régimen iraní, la lucha por la democracia, el respeto de los derechos de las mujeres, la libertad de expresión y la liberación de los presos políticos en Irán han sido siempre prioridades clave para la Internacional Socialista. Del mismo modo, condenamos las declaraciones de altos funcionarios que llaman a la destrucción del Estado de Israel, así como el papel del régimen iraní en el apoyo a organizaciones terroristas y en la participación en guerras por delegación.
Sin embargo, las acciones unilaterales en un contexto geopolítico tan complejo no pueden ser aceptables si creemos en el multilateralismo y en un sistema de gobernanza global basado en normas. Es evidente cómo esta guerra puede afectar a Ucrania, cómo puede ser utilizada para eclipsar las voces de israelíes y palestinos que luchan por una solución de dos Estados, y cómo un país como el Líbano puede convertirse nuevamente en un daño colateral.
En este sentido, desde la región mediterránea, nos sentimos orgullosos de la posición del Presidente de la SI, Pedro Sánchez, al decir no a una guerra que incrementa la inseguridad global, que corre el riesgo de sumir al mundo en el caos y que, en última instancia, puede servir únicamente a líderes autoritarios.
Porque, si no hay paz en el Mediterráneo, no habrá paz en el mundo.