Forjar un futuro más justo: la Internacional Socialista en Sevilla por la reforma del sistema financiero mundial
De cara a la 4ª Conferencia de las Naciones Unidas sobre la Financiación para el Desarrollo (FfD4), la Internacional Socialista participó activamente en el evento «Financiando nuestro futuro: forjando una visión progresista del futuro de la financiación para el desarrollo», celebrado el 30 de junio en Sevilla. Organizado por la Fundación para los Estudios Progresistas Europeos (FEPS) y cofinanciado por la Internacional Socialista junto a otras fundaciones progresistas, el encuentro reunió a líderes políticos, representantes de instituciones internacionales, expertos y sociedad civil para construir una visión común de una arquitectura financiera mundial más inclusiva y sostenible.
La Internacional Socialista estuvo destacadamente representada en dos momentos clave del programa.
En primer lugar, Paulina Lampsa, vicepresidenta ejecutiva de la Internacional Socialista, moderó el panel de apertura titulado «La financiación del desarrollo en el Sur Global: la Global Gateway como instrumento estratégico europeo».Entre los ponentes figuraban Mario Pezzini, exdirector del Centro de Desarrollo de la OCDE; Ilke Toygür, directora del Global Policy Center de la Universidad IE; Udo Bullmann, eurodiputado del grupo S&D y ponente del Parlamento Europeo sobre la Global Gateway; y Leire Pajín, eurodiputada y vicepresidenta de la Delegación EuroLat.
En su intervención inicial, Lampsa subrayó el momento crítico que vive la comunidad internacional. La última conferencia de la ONU sobre financiación para el desarrollo tuvo lugar en Addis Abeba en 2015. Mucho ha cambiado desde entonces, y la edición de este año se celebra en un contexto geopolítico profundamente desafiante. La financiación del desarrollo se está debilitando precisamente cuando más se necesita. La erosión del multilateralismo, el desmantelamiento de USAID, los recortes en la ayuda al desarrollo por parte de donantes tradicionales como Estados Unidos —y no solo EE.UU.— y el auge de enfoques transaccionales y nacionalistas son síntomas de un sistema en crisis. Como advirtió: «La arquitectura financiera global no solo está desfasada: está fallando a quienes más la necesitan. Y si no actuamos con decisión, la agenda de los ODS se convertirá en un ejercicio meramente retórico, mientras la brecha de financiación sigue creciendo.» Lampsa instó a las fuerzas progresistas a liderar la reforma de la cooperación internacional y a asegurar que los instrumentos de acción exterior de la UE —en particular la Global Gateway— sean herramientas de co-creación y no vehículos de condicionalidad.
En la clausura del evento, Chantal Kambiwa, coordinadora general de la Internacional Socialista, intervino con una potente perspectiva desde el Sur Global. Señaló que «es fundamental repensar la arquitectura financiera internacional para que sea más justa y más receptiva a las verdaderas necesidades de financiación de los países del Sur Global.»Advirtió que estos países —los que más necesitan recursos para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible— siguen enfrentando los mayores obstáculos para acceder a una financiación justa dentro de un sistema aún dominado por reglas e intereses heredados.
Kambiwa destacó el peso de la economía informal en el Sur —donde puede representar hasta el 40 % del PIB—, la carga de la deuda que frena la inversión pública, y la financiación insuficiente para la adaptación climática y los servicios básicos como la educación y la salud. «Mientras en África subsahariana mueren 545 mujeres por cada 100.000 nacimientos —frente a solo 12 en los países desarrollados—, seguimos preguntándonos: ¿dónde está el dinero?», concluyó, citando el último informe de la ONU que estima un déficit de financiación de 4,2 billones de dólares anuales para alcanzar los ODS.
Subrayó la necesidad de reformas que permitan un acceso más justo a mecanismos de financiación a largo plazo y bajo interés, un mayor alivio de la deuda, y una mayor inclusión de prioridades sociales y de género en la inversión pública. Kambiwa también hizo hincapié en la importancia de movilizar capital privado sin excluir a los países de bajos ingresos —haciendo un llamado a la FfD4 para definir cómo los mercados pueden apoyar un desarrollo equitativo.
Las palabras de cierre fueron compartidas con Maria João Rodrigues, presidenta de la FEPS, quien ofreció una perspectiva europea complementaria, subrayando la responsabilidad del Norte Global en la construcción de un nuevo pacto de cooperación.
La Internacional Socialista reafirma su compromiso con una transformación profunda del sistema financiero internacional —una que reconozca la interdependencia global, dé prioridad a la justicia social y climática, e incorpore plenamente la voz del Sur Global como actor central en la gobernanza multilateral.
Traducido del inglés